lunes, 26 de diciembre de 2011

GUALAQUIZA Y LOGROÑO DE LOS CABALLEROS.


Santa Ana de Logroño de los Caballeros.- La ciudad de Oro.
 Mucho se ha debatido sobre la fundación, destrucción y posterior localización de la afamada Ciudad de Santa Ana de Logroño de los Caballeros, fundada en la selva oriental, por el comisionado y sobrino de D. Juan de Salinas Loyola, el Capitán Bernardo de Loyola y Guinea; en 1.574 la riqueza de sus lavaderos de oro pronto la transformo en la ciudad más rica y populosa de la Gobernación de Salinas, y del sur oriente. “Esta región de Logroño.- se decía.- está llena de pequeños ríos y arroyuelos, en los cuales hay gran riqueza; en el año 1575 se descubrieron tan buenas minas en los ríos que sacaron los vecinos de la ciudad más de ochocientos pesos de oro, y era tanta la cantidad de este metal que muchos sacaban en la batea más oro que tierra”.

 El 5 de julio de 1577, el Cabildo de Cuenca, conoció la petición de Juan Salinas de Loyola, para que se abra un camino para que se comunique con más facilidad Cuenca con Logroño… de suerte que se pueda andar con caballos cargados e desechando los malos pasos…(libro de los Cabildos de Cuenca.– 1.575-78). 

El 5 de junio de 1579, conmovió a la ciudad de Cuenca, el aviso que hiciera el general Bernardo de Loyola, de que dos mestizos se han alzado en la ciudad de Logroño...y consigo han alzado a todos los indios de la dicha provincia y han muerto 23 españoles y los tienen cercados y envían a pedir socorro. Acordaron enviar en socorro al señor Alcalde y Capitán Miguel Contreras.
Este fue el principio del fin de Logroño de los Caballeros, la ciudad de oro. Hubo que pasar muchos años para intentar nuevamente su reconquista. El camino y su ubicación, no cabe duda con el informe que hace BALTASAR THELLO, (Boletín del Archivo Nacional de Historia de la Casa de la Cultura Ecuatoriana). Para quienes conocen la geografía, es incuestionable su ubicación.
 De estos datos se valió el P. Antonio J. Prieto para el descubrimiento en 1816 de las ruinas de esta afamada ciudad, no sin antes haber descubierto la tribu de los Gualaquiza. Descubiertas las tan buscadas ruinas de la así mismo afamada ciudad de Santa Ana de Logroño de los Caballeros Fray Antonio Prieto informa al Obispado de Cuenca como al Virrey Marques de la Concordia José de Abascal; en forma tan detallada ( ver copia del oficio original de su informe )y para mejor hacerlo, levanta dos mapas el primero del camino que conduce desde la ciudad de Cuenca, a las ruinas de esta pérdida ciudad española; y otro como el que obra sobre estas líneas, de la ubicación misma de las ruinas de Logroño. De esta manera se cierra el capítulo del misterio sobre la ubicación y el camino de entrada a estas ruinas tan buscadas que se perdió por muchísimos años.

 El objetivo de esta búsqueda fue la reconquista de estos territorios para dar comienzo nuevamente a la explotación de oro que tanto había dado la región a la Real Audiencia de Quito. No llegó a la siguiente etapa de incursión española a esta región, debido al movimiento independentista que ya se había iniciado en esta real Audiencia y que bastante trabajo estaba dando a la administración española. 

Esto hizo que se abandone todo intento de reconquista. Su descubrimiento fue y es histórico, sin que quepa duda al respecto. Producida la independencia de las colonias americanas, y desde los inicios de la vida republicana, esta región comienza a ser explorada pero ya no tanto por la codicia del oro de sus minas, sino por introducir a esta región, el evangelio y la colonización; son los exploradores científicos y religiosos los que van propagando las ventajas de la colonización de estas tierras; primero se instalan grandes propietarios, ciudadanos cultos del Azuay que ven en la región el futuro muy prometedor para la agricultura, la ganadería, la explotación minera y maderera.


 Hoy vemos a Gualaquiza y su región poblada por quienes descienden de la segunda y tercera generación de ciudadanos colonos, a los que se han sumado ciudadanos que posteriormente han llegado a Gualaquiza a quedarse, porque la miran como un lugar para vivir, y para desarrollarse en paz; y todo esto gracias a los pioneros que descubrieron este edén perdido.


Copias de los oficios originales enviados por el P. Fray Antonio José Prieto, desde Gualaquiza informando su descubrimiento y el de las ruinas de la ciudad perdida de Logroño de Los Caballeros.
Año 1816 .

Con la copia del original que reposa en el Archivo del Banco Central /Cuenca, nos place dar por definitivo el hecho y la fecha del descubrimiento de Gualaquiza, hecha por el P. Franciscano Fray Antonio José Prieto, el 2 de octubre de 1.816. Hoy podemos modificar y con toda seguridad aquello que siempre ponemos cuanto a datos históricos se refiere y en referencia a Gualaquiza; eso de que unos dicen 1815 y otros 1816. 1.816, 2 de octubre. – Es la fecha correcta del descubrimiento de Gualaquiza. Así mismo debemos ser honestos y no historiar manifestando que GUALAQUIZA fue fundada por el dicho Fray Antonio Prieto; Gualaquiza nunca fue fundada, Gualaquiza existió de mucho antes; lo que podemos manifestar y aún celebrar es su descubrimiento. 

El referido misionero y descubridor, lo que manifiesta en el oficio que adjuntamos, manifiesta claramente que tiene ...hecho un desmonte capaz de formar pueblo.– Nunca menciona que fundó pueblo alguno; púes su comisión dada por el Virrey del Perú, no le autorizaba tan solemne y legal acto de fundar ciudad. Villa o pueblo alguno.

Su descubrimiento saco a la luz el nombre que respetó y se mantiene hasta hoy, del invicto e inconquistable Pueblo de Gualaquiza, hoy la heroica y fidelísima ciudad de Gualaquiza. . 

 La Historia de Gualaquiza y la región es un patrimonio intangible que demos cuidar con mucho celo y amor, para que los que vienen, esas nuevas generaciones encuentren la verdad contada por los que los antecedieron, y sepan con toda seguridad que la historia de los que se han ido, se van y se irán, ha sido bella, trágica, alegre o triste; pero que esa fue la verdad.