lunes, 20 de febrero de 2012

RECUERDOS DE UNA VIDA.






Don MIGUEL LEÒN SAMANIEGO.+
La I. Municipalidad de Gualaquiza, hace una interesante publicación en el 2006, dirigida por esa noble dama Dña. Landy Galindo Tello; instando a varios prestantes ciudadanos del cantón, abrir su corazón y contarnos con ternura, franqueza y optimismo; pasajes o anécdotas de su vida, girando en torno a la querida Gualaquiza,  su tierra natal o su tierra de promisión, a la que  llegaron  a amarla como a su propia madre.

Don Miguel León Samaniego, fue uno de ellos, Gualaquicense de corazón, con sus propias palabras nos narra  el paso que dio para establecerse en Gualaquiza, en esta tierra por la cual luchó para verla cada vez más grande y donde  transcurrió la  mayor parte de su vida; tierra cálida en la que con su digna esposa Dña. Genoveva Torres de Samaniego, establecieron su hogar; del cual brotó una familia grande y ejemplar.

Vio, dice, la luz primera en su natal Sigsig el 15 de julio de 1920; trasmontó la cordillera en su más temprana juventud dirigiéndose a Gualaquiza, a eso de los 19 años, tres días de arduo viaje debieron llenarle de ilusiones como a muchos que se aventuraron en pos del brillo del dorado metal que les esperaba en las hermosas playas de Bomboiza, Zamora y Nangaritza.

Al año sale de Gualaquiza para  incorporarse en calidad de conscripto al Batallón de caballería Febres Cordero, poco faltó para su licenciamiento cuando escucha  los clarines  llamando a defender su Patria y tiene que marchar al frente de batalla, va a la  provincia del Oro donde se combatía contra el sureño invasor.

Dios cuidó su vida, púes le tenía designado a otros sacrificios.

Ascendido a soldado, se retira con el honor y el deber cumplido; atraído ya por el encanto de Gualaquiza, retorna a este solar y funda su familia.

Con esa valentía que siempre le caracterizó, emprende una exploración de once días en 1942 y luego de sacrificios y aventuras sin cuento llega al río Cenepa; constituyéndose en el primer ecuatoriano, que acompañado de dos shuar  descubriera el señalado río –Cenepa.

Dedicó su vida al servicio público; cuarenta y  cuatro años siete meses fue el tiempo dedicado al querido cantón Gualaquiza, llegó a ser presidente y vicepresidente del Concejo Cantonal; veinticuatro años  al servicio de la Agencia del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Gualaquiza.

Presidente del centro Agrícola Cantonal por tres ocasiones Organizador de las mejores ferias agropecuarias de la provincia que pusieron en alto el nombre del Cantón.

Pionero de la idea hoy casi hecha realidad, de buscar un paso por la selva y cordillera que lleve de Gualaquiza a Jima, para la construcción de una carretera.


























Don Miguel León ,sentado segundo desde la izquierda.


Acompaño y guió la expedición patriótica al Cenepa, con el P. Valentín Aparicio y otros ciudadanos tanto civiles como militares. Expedición histórica  de la cual hemos publicado hermosas fotografías.

Se jubiló en 1994, luego de una sacrificada y fructífera labor, padre ejemplar; dejó una muy noble familia que honra su memoria y la de quien siempre estuvo a su lado, en sus alegrías y tristezas, púes detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer. Doña Genoveva Torres.

Gualaquiza le debe mucho; en especial cariño y respeto. FDA

Prof.- NESTOR LLERENA LOZA.





Prof.- NESTOR  LLERENA LOZA.
1907 - 1984.


 1907 marca el inicio de una vida fructífera, con el nacimiento de un niño a quién sus padres bautizan con el nombre de Néstor.

13 hermanos  forman la familia Llerena Loza, uno de ellos Néstor  es educado esmeradamente con el ejemplo de sus padres, muy en especial de su Señora Madre que es para ese entonces educadora, de quién toma la posta en esa noble vocación que es  la de maestro.

Prácticamente su vida docente transcurre en esa  para ese entonces inhóspita amazonia, a donde concurrían los maestros con verdadera vocación docente.

Macas y Méndez, inicialmente se nutren con los conocimientos que este abnegado maestro  brinda a los educandos.

Como un soldado al que la Patria llama a servir en los lugares más  recónditos, Néstor Llerena es  trasladado  al Cantón Gualaquiza (Cuchi pamba).

Aquí imparte sus conocimientos de educador, con denuedo  y vocación.
 Acá el destino le llama a unir su vida con una damita de la localidad, con la cual a ejemplo de sus padres procrea trece vástagos que son la alegría y orgullo de su hogar cristiano.

Néstor Arturo +; Néstor Arturo, Jorge Enrique+; Zoila Lucrecia+; Alicia Herminia, Luis Eduardo, Hugo Alcides, Elsa Georgina, Wilson Miguel, Gladis Teresita +; Viviana y Giovanni Rodrigo; fue el legado que los cónyuges Llerena Brito, dejaron al Cantón Gualaquiza.

Quien no conoce  a estos vástagos, que han dado el empuje y sacrificio para ver a su tierra querida cada vez más prospera, invirtiendo el fruto de su esfuerzo y trabajo de migrantes en la tierra que les vio nacer.

La ejemplar conducta de Don Néstor  Llerena Loza, que hizo de Gualaquiza su segunda  patria chica, colaborando como un intelectual que quería ver especialmente en el campo educativo un progreso, lo lograba con sus gestiones de creación de varios establecimientos educativos  donde más se los necesitaba.

            La  existencia de la escuela de Osococha se debe  a su empeño por crearla; el pueblo agradecido nunca lo desconoció y puso en alto el nombre de su querido Maestro al establecimiento.

 La escuela de Osococha lleva altiva el nombre de Néstor Llerena L. Porque el pueblo es agradecido con sus benefactores y los paga inmortalizando su nombre; sin tener que exportar nombres de personas que no se merecen y que son de lares desconocidos.

Su patriótica y desinteresada labor llegó a ser conocida en todo el Cantón, hasta el punto de que fue reconocido como hombre ilustre que merecía llegar a la administración municipal.

El pueblo agradecido  dio a Néstor Llerena Loza, el voto de confianza y llegó así a ser electo  en 1984, Concejal del Cantón Gualaquiza.

Por los designios insondables del Creador, lo llamó a su seno el 17 de Abril de 1984, antes de posesionarse como edil del Cantón.

“Al irse dejo en su pos,
Fecunda y santa semilla
de lo que tuvo de arcilla,
de lo que tuvo de Dios”.

Esa semilla  son sus hijos que honran al Cantón Gualaquiza, que en él han puesto también la semilla del desarrollo  al servicio de su comunidad.

Hoy ya son sus nietos, los nietos de Don Néstor Llerena Loza, los que también honran a la tierra que les vio nacer; Freddy Llerena (hijo de D. Néstor Llerena Brito)  es el ejemplo de superación; emigró a EEUU y allá se ha preparado estudiando  y dando ejemplo de grandeza a quienes emigran en busca de no solo dinero sino conocimientos. FDA



Soldado Ángel Rivera. +




1.975 – 28 de febrero 1.995

Nacido de humildes y honestos padres, Ángel Rivera, paso su niñez y juventud  alternando el estudio y el trabajo.

Cumpliendo con su deber cívico ingresó en calidad de conscripto en 1994, licenciado del servicio militar, fue llamado nuevamente en calidad de reservista; su patriotismo le puso inmediatamente al frente de batalla, y en el fragor del combate  una bala fratricida acaba con su existencia terrena, llevando su alma al empíreo de la gloria.

Para el fuerte Militar Gualaquiza, es un orgullo tener entre sus valientes hombres un héroe Gualaquicense; y mucho más para Gualaquiza que hace honor a su fama de pueblo de  valientes.  

Soldado Ángel Rivera es el  nombre de un héroe de verdad, nombre que  debería llevar con honor la escuela que le tuvo como alumno.

 Pedro de  Vergara, nombre de un español que realmente no corresponde lleve una escuela que ha sabido prestigiar mucho a quienes se han educado en sus aulas.

Pedro de Vergara oscuro capitán de conquista fue un criminal depredador de seres humanos, su ambición de oro  le llevó a la inhumana tarea de traer ilegalmente  vejados y  amarrados a la amazonia en calidad de esclavos miles de indígenas de la sierra  que nunca retornaron a su suelo; pues sucumbieron a la inclemencia, al hambre y a la desesperación de verse lejos de los suyos.

La falta de conocimiento y la ignorancia  de la historia hicieron que a una noble escuela de la ciudad de Gualaquiza, se le pusiera nombre tan indigno.

Afortunadamente esta prestigiosa escuela que ha formado y forma niños para el futuro grande de Gualaquiza; en nada los vinculados con este execrable nombre.

De las aulas de esta escuela salió un niño que llegó a ser un héroe 
de la patria.

Que más honor para un establecimiento, que debería honrar a su alumno héroe todos los años, en la fecha de su muerte 28 de febrero, recordando la hazaña y ensalzando el civismo  en este especial día.

Es hora de una reivindicación histórica.

La Patria agradecida y el cantón Gualaquiza deben gestionar el cambio de nombre, por el de este  singular héroe que dio la vida  por su Patria.

¡Salve salve  a los héroes del Cenepa ayer hoy y siempre!